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jueves, 25 de enero de 2018

El sexo puede ser aburrido y no pasa nada



Artículo escrito por Comepacmans, Madrid, publicado en Avenitas el 15 de enero de 2018.


No sé qué me pasó. No sé si fue que esperaba ver los fuegos artificiales que veía cuando jugaba al Sims de pequeño o que simplemente no estuve realmente hecho nunca para los placeres de la carne. El caso es que me aburro follando. Y voy a usar follar porque no creo haber hecho el amor nunca. Y acostarse tampoco vale cuando no estábamos en una cama.

Esta entrada será para recopilar un poco mis pensamientos acerca de esta cosa curiosa de meterse entre sábanas desnudas con una persona o varias, pensando que vais a daros el postre más dulce del mundo entre gemidos y algún que otro arañazo. Es mi experiencia personal y que cada uno luego piense en lo que ha vivido.



Este tren de pensamiento arranca el día que notando unas nalgas estrellándose contra mi abdomen mientras escucho placer de una compañía pienso ¿qué me puedo hacer cena? Me quedan un par de pizzas pero no sé cuándo me caduca el pollo. ¿Inapropiado? Puede. De todas formas nunca fui descortés y siempre, cuando me he metido en algún tipo de faena he cumplido y llegado hasta el final. Que no nos quiten el ser amables, por favor. El caso es que desde ese momento y en adelante, siendo el monstruo paranoico siempre-pensante que soy, no he parado de experimentar, probar y encontrar sólo para darme de bruces contra una pared de insensibilidad. Ni el sexo cariñoso ni el sexo duro, ni el que consiste en hacer daño ni el que consiste en cerrar los ojos. Ni con mordiscos ni con besos. Ni vaginas ni penes. Ni barbas ni pintalabios. Ni con mamadas ni con coños mojados. El sexo me aburre.
Y me aburre físicamente. Sí, siento placer. Y, claro, me corro. Me canso y siento la adrenalina por todo mi sistema circulatorio. Si me muerden un pezón voy a retorcerme y si me acarician la línea de la espalda me recorrerá un escalofrío. Pero no podré evitar verme desde fuera queriendo decirme:
–¿Qué carajo estás haciendo?
Porque sienta el impulsante deseo de sentarme con la persona que ahora se encuentra gritando entre mis brazos para que me cuente qué sueños tenía cuando aún le daba miedo la oscuridad o, mejor aún, cuál es su cuento favorito, ¿y por qué ese y no otro?

Tampoco me veas como un extraterrestre. Algunas de mis mejores memorias están en darme cabezazos contra las paredes de un ascensor bailando entre los besos y abrazos de alguien que me quiere hacer sonreír. También en las noches en vela, estando horas y horas, desnudos y juntos, cansados y honestos, hablando de quiénes fuimos y de cuál estrella pudimos haber venido. Hubo una noche que la pasamos rascándonos la espalda y cantándonos canciones de Disney al oído.

Porque si hay algo que saco en claro del sexo son las miradas. Las miradas de estar completamente a merced de los deseos de alguien. Sé que durante, antes y, sobre todo, después del sexo escucharé palabras que nadie más, jamás, ha escuchado en toda la historia de la humanidad porque estarán hechas de las entrañas de esa persona que se retuerce entre las almohadas y la oscuridad de una habitación desordenada. Eso me maravilla. Tanto como los pequeños gestos que alguien no tiene fuerzas de evitar, las rarezas peculiares de cada uno que en momentos tan intensos no son capaces de esconder, pequeños detalles que los definen y te hacen quererlos, quererlos porque acabas de ver algo tan precioso que no te lo crees.
Esas cosas me apasionan.
Supongo que por eso sigo intentando explorar cuerpos, historias y sueños privados. Aunque tenga que tramitar un polvo. Soy un astronauta que le gusta dar los primeros pasos en la Luna pero enseguida quiere ver cómo se siente pisar en Marte. Se me da mal quedarme, se me da mal recrearme, se me da mal disfrutar de que es la vigésima cuarta vez que su culo se estrella contra mí y de que sus gemidos son cada vez más fuertes.
Me quedo contemplativo, mientras todo se mueve a cámara lenta y mi mente se convierte poco a poco en ruido estático de una de esas televisiones de antes.

No. No creo que disfrute besarte, no creo que disfrute morderte ni creo que disfrute follarte. Sobre todo eso último. Aunque sí voy a disfrutar cada una de las sonrisas que sea capaz de sacarte, tanto como todas las veces que te haga temblar. Voy a querer recorrer la carretera que tu columna dibuja en tu espalda como un conductor borracho, voy a querer ver qué brillos desprende tu mirada cuando soy capaz de sorprenderte y voy a querer saber a qué saben tus dedos cuando bailan con los míos como si fuesen su propia fiesta lejos de los nerviosos cuerpos.

Y es que no hay realidades cerradas, blancos y negros, todo es una maraña de sin sentidos. Más cuando lo que intentamos ver es un baile bailado a oscuras y entre edredones y sábanas mal puestas. Tampoco sé si quiero disfrutar esto tanto como tantas otras personas lo hacen.

En parte y en secreto y en bajito te digo que me gusta que el mayor placer que me dé meterme en una cama contigo vaya a ser cómo me miras. Cómo tus ojos han sido capaces de encontrarme o cómo tus brazos han podido sostenerme sin que este pájaro nervioso que se ha atrevido a bailar contigo se escape por la ventana.
Lo siento si no soy capaz de gemir, lo siento si mi orgasmo es algo que sólo aparece en los libros de mitos y leyendas, lo siento si voy a estar más centrado en mimarte que en ponerte y lo siento si alguna vez me ves con la cara que ponía Amélie.
Aunque juguemos al mismo juego cada uno tiene unas reglas diferentes y lo que nos va a importar al final es que nos lo pasemos bien.

El sexo me aburre. Tú no.


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Saludos desde Argentina

miércoles, 9 de agosto de 2017

¿Cómo es estar en los zapatos de un asexual?

Artículo publicado en la Revista Cromos el 22 de Junio de 2017 (No se aclara el autor)


La activista Patricia Fernández cuenta su experiencia en tiempos de hipersexualidad en redes sociales. Su mensaje es un viaje a una dimensión del sexo que pocos conocen, en el que importa más el autoerotismo que el acto compartido. 

La idea de lo 'normal' es cruel y opresora. Es una mano que, en el momento menos pensado, aprieta fuerte hasta producir dolor. Un estudiante en Cali a punto de graduarse está cansado de sus compañeros de universidad. Ellos no entienden por qué se desconecta fácil de la conversación cuando hablan de sexo en sus tiempos libres. El joven pasa de largo en el diálogo, como cuando se encuentra notas en Internet con titulares como 5 poses para excitar a tu pareja. Pareciera que los compañeros y los medios de comunicación hablan el mismo lenguaje cuando de sexo se trata. El placer tiene tamaño, número de orgasmos, cantidad de parejas. Por pensar distinto, el joven caleño es visto como un hombre raro. A sus 23 años es asexual, aunque en secreto. ¿Asexual a su edad y en la universidad? La pregunta surge como aleta de tiburón en el mar, rondando sobre la idea de lo “normal”. Es inevitable que el estudiante se sienta extraño. Los señalamientos están a la orden del día, por eso vive en silencio y con miedo. 



La sexóloga Martha Mejía define la asexualidad como la ausencia de atracción sexual hacia otra persona. El protagonista de esta historia explora y disfruta su libido. Su intimidad no incluye a otro hombre ni a otra mujer, para él la compañía es lo de menos. “El asexuado puede vivir en autoerotismo. Los hombres experimentan la erección y las mujeres, la lubricación. Nadie les atrae para intimar pero tienen un comportamiento sexual activo”, explica Mejía. 

¿Qué implicaciones tiene el autoerotismo en un asexual? ¿Puede vivir sin pareja? (otra pregunta automática, cruel, que encasilla). Patricia Fernández es activista de Aven, una red que visibiliza a la comunidad asexual a través de redes sociales. Para ahondar en el tema, Patricia habla de su propia experiencia. Ella es una de las 70 millones de personas en el mundo que son asexuales. “Todavía la asexualidad es poco conocida y en ciertos países es patologizada. Algunos profesionales de la salud la ven como un trastorno”, sostiene la argentina de 36 años, radicada en España. “A los 15 años busqué una respuesta y no la hallé. Mi vida habría sido diferente si hubiera encontrado mi etiqueta. Descubrirla me trajo armonía, dejé de entrar en un frasco al que parece obligatorio pertenecer”. 


Otra mirada

Los asexuados replantean las convenciones del amor. Se enamoran sin desear a sus parejas. Si no establecen una relación con alguien que tenga su misma orientación, tienen la opción de formar un vínculo profundo con un alosexual (que sí experimenta atracción sexual hacia otros). Según Patricia Fernández, en la mayoría de estos casos, los asexuales consienten que sus novios o esposos tengan sexo con otros. 

Prohibido confundir

La médica Martha Mejía traza una línea entre la asexualidad y la abstinencia. En ninguna medida son comparables a pesar de sus coincidencias. “Hay quienes se someten a un celibato por creencias religiosas y eso los aleja completamente del sexo. En cambio la asexualidad es una condición que halla otras maneras de tener placer –afirma Mejía–. No hay diferencias grandes entre un buen orgasmo masturbándote, con tu pareja, disfrutando un plato de comida, escuchando una canción o viendo ganar a tu equipo de fútbol”.



¿Se nace o se hace?

Desde la adolescencia, el joven caleño sintió su falta de atracción hacia los demás. Si en el colegio dudaba de sus deseos, hoy lo sigue haciendo con un sentimiento de frustración. Se percibe como un muchacho que quizás necesita ayuda profesional. Pero un día su incertidumbre la transforma en coraje. Escribe a la red Aven un correo electrónico. Se presenta antes de plasmar un puñado de preguntas. Busca una voz sincera que no lo juzgue. Al otro lado, en España, Patricia Fernández le responde. Un mensaje en especial se queda grabado en la memoria del estudiante: “Yo no creo que salir del clóset sea para todos, ni que haya que gritarlo a los cuatro vientos. Sé lo que es la mirada dura de la sociedad y cómo duelen los prejuicios. Debes quererte y respetarte. No intentes entrar en un molde que no es el tuyo. Tarde o temprano ‘ese molde’ se rompe, porque no es el nuestro”. El estudiante lee las palabras y las memoriza. 

Los retos

Los asexuales enfrentan estigmas. Numerosas veces a Patricia le dijeron que lo suyo era un problema hormonal. Incluso médicos llegaron a decirle que, si seguía sin tratarse, se quedaría sola. “Muchos hablan porque no comprenden, buscan lo obvio y lo obvio es ser homogéneos", apunta. Su activismo para que otros asimilen su condición es su bandera. En la era de la hipersexualización, ella apuesta por una educación sexual que se fundamente en la multiplicidad. “La palabra ‘raro’ no es mala, en el fondo todos amamos una ‘normalidad’. Sin embargo, todo lo que no encaja dentro de esa normalidad imperante no es malo, no merece cuestionamientos o ideas de rechazo”, dice.

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Saludos desde Argentina

viernes, 28 de julio de 2017

Sobre la Conferencia Internacional de Asexualidad en el PrideMadrid2017

Artículo publicado en Medium Corporation el de 02 Julio de 2017. Escrito por Oliver Torres.

Hoy se llevó a cabo la Tercera Conferencia Internacional de Asexualidad en el marco del WorldPride 2017 en Madrid, la primera fue en Londres (2012) y la segunda en Toronto (2014). La importancia de esta tercera radica, me parece, en que es la primera que se hace en una ciudad de habla hispana. La posibilidad de una hispanización de la asexualidad (bueno, no de la asexualidad sino de los contenidos anglosajones) ayuda a que gran parte del contenido y comunidad que hasta hace poco estaba en inglés y en su mayoría en Tumblr (una red social mayoritariamente angloparlante), sea traducida y accesible a hispanoamérica.

A diferencia de la comunidad asexual hispana, la anglosajona está llena de relatos, narrativas y símbolos que parecían alejados a la hispanoamericana, p. ej. ace que es “as” (la carta de la baraja que está marcada con una sola señal) es el signo principal de lxs asexuales, el ace of spades (as de espadas) es un símbolo común entre ellxs pero no hace falta decir la poca relación que tendríamos nosotrxs con “ace” (casi lo mismo que con la palabra queer). En fin, que sabiendo la contraseña del ace, se puede acceder a gran cantidad de información sobre la asexualidad en inglés pero en español ¿qué manera tendríamos de saberlo?

Antes, el contenido de la AVEN (The Asexual Visibility and Education Network) sólo era accesible en inglés pero ahora (también) ya está en su versión hispana la Red para la Educación y la Visibilidad de la Asexualidad(AVENes) que no sólo incluye contenido y ligas a artículos de divulgación, sino lo más importante: los relatos de las personas definidas dentro del espectro asexual y el acceso a una comunidad en español donde (por ahora) son mayoría lxs españolxs pero que cada vez se integran más latinoamericanxs no por “moda” sino justo por el mayor acceso a la información, algo que no sólo pasó/pasa la asexualidad.



En internet abunda el dato (algo viejo) de que según un estudio inglés, 1% de la población es asexual, y siguiendo ese dato (seguramente obsoleto) llegaríamos a que en el mundo somos algo así como 740 millones de asexuales.

La Red para la Educación y la Visibilidad de la Asexualidad permite crear una cuenta e ingresar a foros y grupos donde se discuten y plantean dudas y problemáticas sobre la gente definida o dudosa de su asexualidad.

¿Por qué me parece importante la asexualidad? Primero porque permite un espacio seguro para algo que hasta hace poco parecía anormal y porque después de conocer decenas de historias de asexuales (asexuales, grisasexuales, demisexuales) se hace más fácil entender algo que en lo personal me parecía impensable, sin explicación y sin respaldo de ningún tipo. Nunca fui lo suficientemente heterosexual ni lo suficientemente gay ni lo suficientemente bisexual, pero sí lo suficientemente gris-Asexual.

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Saludos desde Argentina

miércoles, 19 de julio de 2017

Los falsos mitos sobre la diversidad sexual


Artículo publicado en El Mundo el 30 de Junio de 2017. Escrito por Ana Sierra.


Nos encontramos en la semana del 'World Pride' u Orgullo Mundial. Popularmente es conocido como Orgullo Gay, aunque haría referencia a la diversidad sexual humana, y este año se celebra y reivindica a nivel mundial desde Madrid.




¿Reivindicación? Pues sí, es una semana para visibilizar las necesidades y derechos que aún quedan por conseguir para los colectivos LGBT+, sigla que hace referencia a lesbianas, gais, bisexuales, transexuales y donde el + serían el resto de colectivos no representados en dicha abreviatura. Podrían sumarse la letra A, representando la asexualidad, Q de Queer, donde se agruparían otros como pansexuales o intersexuales, aunque en ocasiones aparece también la I, en este caso. Quizá lo encuentre con dos o tres T, haciendo referencia a travestis y transgéneros, aunque en España no es tan habitual verlo. La H también se tiene en cuenta, haciendo referencia a heterosexuales en familias homoparentales.

Aunque pueda resultar compleja tanta letra, lo importante es que nadie se sienta excluido en nuestra sociedad, por cuestiones de identidad, género, orientación o cualquier cuestión sexual.

Para que esto no suceda, se utiliza el término diversidad sexual, que incluye a todas las personas y formas posibles de sentir, compartir, disfrutar y vivir la sexualidad y el género.
Orgullo diverso

Yo siempre digo que es una fiesta para toda la familia y todas las personas que nos sentimos orgullosas de respetar la diversidad sexual. Pero no sólo de palabra y para la fiesta anual, sino para cada uno de los días del año, con hechos, lenguaje no discriminativo y siendo coherentes en el ámbito social, laboral, familiar, sexual, etc.

El día de referencia del Orgullo coincide con el 28 de Junio, fecha en la que se conmemora la lucha de la comunidad LGTB estadounidense en 1969, contra un sistema que perseguía a los homosexuales, con el consentimiento del gobierno. Fue reconocido como el germen del movimiento moderno pro-derechos LGTB y se conoce como los disturbios de Stonewall, por el nombre del pub donde se llevaron a cabo.

Asimismo, este 29 de junio coincide con el XX Aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Sexuales de 1997 en Valencia, España.

Por lo que no es solo una fiesta, sino que se trata de manifestar las desigualdades presentes aún en estos colectivos, celebrar lo conseguido hasta el momento y el derecho a existir sin ser perseguidos.
Lo importante no es ser normal, sino ser uno mismo



Muchos se preguntan por qué no tener un día del Orgullo Heterosexual, cuando quizá deberían dan gracias por no necesitarlo. Cuestionarse esto indica que no se conoce la situación profundamente, como ocurre cada 8 de marzo por el Día Internacional de la Mujer. Por desgracia, siguen siendo necesarios estos días especiales y manifiestos para conseguir cambios políticos, legales, sociales y personales.

Los heterosexuales formarían parte de la sexualidad que denominamos erróneamente normativa o normal. Cuando la normalidad no solo no existe, pues es un constructo social, sino que bajo ese epígrafe, se esconde la necesidad de aceptación del grupo, el miedo al rechazo y la represión, en muchas ocasiones. Heterosexualidad no es sinónimo de normalidad ni de salud sexual. Lo sano y 'normal', en cualquier caso, sería ser coherentes con lo que somos y sentimos, pudiendo ser respetados por ello, amemos a quien amemos.

Mujeres y sexualidades consideradas no-normativas ven vulnerados sus derechos y oportunidades cada día y en cualquier área, de manera más o menos visible, pero con evidentes consecuencias negativas para estas personas.

Mientras se sigan enjuiciando determinadas sexualidades, se seguirá necesitando realizar actos especiales para visibilizar y conocer estas. Pues lo que no conocemos, lo tememos.
Mitos sobre la diversidad sexual y de género

Este desconocimiento sobre la diversidad sexo-genérica se traduce en prejuicios y estereotipos que construyen creencias erróneas, aceptadas de manera automática como verdades, discriminación y aversiones hacia la diversidad como la homofobia y la transfobia. Conocer estos mitos permite poder desterrarlos y promover un cambio en el pensamiento social. Y estos son algunos de ellos.

Promiscuidad. Las personas heterosexuales son más estables sexualmente. Falso. Es bastante habitual creer que las personas homo o transexuales, no tienen pareja estable, pero no es así. Tener más o menos relaciones sexuales no está asociado a la identidad ni orientación sexual o de género. Además, considero que el término promiscuidad está desfasado.

Enfermedad mental. Se suelen asociar las denominadas diversidades sexuales con problemas psicológicos y personas que no saben lo que quieren, confundidas, indefinidas o perdidas. Nada más lejos de la realidad. La enfermedad mental afecta por igual a todos los seres humanos. Sí es cierto que el 'bullyng' o acoso es mayor hacia las personas no heteronormativas y por tanto, esto tendría consecuencias psicológicas. Pero es este rechazo el origen, no la sexualidad o género que se viva.

Crianza anómala. Pensar que las parejas homoparentales, del mismo sexo, van a criar de manera inadecuada a sus hijos o hijas y peor siempre que una pareja heterosexual, es una falacia. No está demostrado que sea así, ni tampoco que ese hecho incida en la orientación o identidad de la descendencia. Las personas LGTB+ se han educado en todo tipo de familias.

Conversión. Se siguen proponiendo las denominadas terapias de conversión como si la diversidad sexual se debiera a una enfermedad que se pudiese y debiera curar. Pero no sólo esta es inútil, sino que genera muchos perjuicios y conflictos de aceptación en las personas que se prestan a ellas. Cuando la aceptación es compleja, lo mejor es acudir a especialistas que ayuden a gestionar esa aceptación, pues expresarte como eres no es malo, sino todo lo contrario.

Afeminados y marimachos. La feminidad y masculinidad son construcciones culturales y no entiende de orientaciones. Aun así, se sigue creyendo, erróneamente, que los gais son afeminados y las lesbianas marimachos. Incluso que los primeros odian a las mujeres y las segundas a los hombres, pero no es así. Ser misántropo o sentir aversión hacia las personas, no es una condición asociada a homosexualidad.

Van disfrazados. Muchas personas creen que las personas transexuales quieren ser o se disfrazan del género o sexo opuesto. La identidad de género no es un disfraz y en ocasiones se confunde con el travestismo. Tampoco quieren ser lo que no son, sino hacer que su sentimiento e identidad coincida con su exterior.

Más propensos a las ITS. Es más probable tener enfermedades o infecciones de transmisión sexual si no eres heterosexual. Falso. Las ITS tampoco entienden de orientaciones sexuales ni géneros. Con ser humano y exponerse a estas sin la protección adecuada, es suficiente.

Conducta delictiva y consumo de drogas. Se han llegado a asociar más estos comportamientos con las orientaciones sexuales no normativas. Quizá para ensuciar su imagen y generar mayor rechazo, pero estos no dependen de la orientación sexual del individuo.

Recuerda, amar no es delito y la diversidad sexual genera felicidad. Feliz 'World Pride' 2017.

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Saludos desde Argentina

domingo, 9 de julio de 2017

¿Qué significa ser asexual?

Artículo publicado en Crónica Global el 03 de Julio de 2017.


Las hipótesis señalan que un 5% de la población mundial podría pertenecer a este colectivo.



¿Es posible una relación sin sexo? ¿Y no sentir atracción sexual? La respuesta es sí. El 1% de la población mundial se ha confirmado asexual y las hipótesis señalan que podría ya hablarse del 5%.

“La asexualidad incluye a todas las personas que no sienten nunca atracción sexual o sólo son capaces de sentirla en condiciones muy determinadas, con poca frecuencia”, explica Pablo Ortiz, de la Asexual Community España (ACEs) y la Asexual Visibility and Education Network (AVEN). “No tienen ningún interés en mantener relaciones sexuales con los demás, no necesitan la práctica sexual, ni con personas del sexo contrario ni con las de su mismo sexo”, complementa el doctor Héctor Galván, director clínico del Instituto Madrid de Psicología y Sexología.

“Es importante entender que no es algo que se elija en ningún caso, sino que es una orientación sexual más”, determina Ortiz. “Es independiente de la conducta que tenga, lo continuará siendo aunque mantenga relaciones sexuales con otras personas”.

Cada experiencia es personal y contextual. Ortiz cuenta que “descubrirse como asexual suele ser vivido como una liberación”. “Identificarse como tal permite participar en la lucha por nuestra dignidad y los derechos humanos, aunque haya gente que decida no salir del armario”. “Las personas asexuales que no salen del armario lo hacen por miedo al rechazo de sus seres queridos, el autoodio internalizado o conductas que buscan imitar la heteronormatividad para evitar el estigma”, confiesa.

La salida del armario que experimentan los asexuales es simplemente “dar nombre a algo que siempre ha estado ahí, pero que por circunstancias personales o desconocimiento no han sabido catalogar hasta entonces”, declara Galván.


¿CÓMO SE DESCUBRE?

“Que alguien descubra su asexualidad suele estar condicionado a las microagresiones que reciba y cuánto se deconstruya”, señala Ortiz. “Hablando de manera más llana, es normal que las personas asexuales reciban maltrato por parte de profesionales, que sus amistades o entorno laboral desconfíen por no responder a las expectativas generadas por una sociedad hipersexualizada” y añade: “Con base en estas desconexiones entre las expectativas que genera la sociedad y las propias y cómo respondemos, nos damos cuenta de que somos diferentes”.
“Si entonces tienes la suerte de encontrar una comunidad asexual y entender qué pasa, todo mejora… Si no se consigue descubrir… conocemos historias que son verdaderos dramas para no dormir”, expone.
Lo esencial, asegura Ortiz, es reconocerse como asexual: “Es el primer paso para empoderarse y poderse defender de una estructura social, heteronormativa y patriarcal, que nos oprime”.


¿Y EL SEXO?

“Pueden aparecer dificultades cuando una persona asexual está en una relación con alguien que no lo es”, declara. Pero esto pasa “por encontrarse en una cultura que ataca la diversidad y a las personas no heteronormativas. En estos casos, una relación basada en la confianza y en la comunicación puede superar la mayoría o incluso todas las dificultades que aparezcan”.

“Los asexuales se pueden emparejar con personas que no lo son y también podemos participar en relaciones poliamorosas o tejer redes de anarquía relacional con varias personas a la vez, asexuales o no”, comenta Ortiz.

“Si la unión romántica es fuerte, se pueden llegar a acuerdos para establecer un tipo de relación abierta. Siempre habrá un desequilibrio entre el que es asexual en una relación y el que no lo es”, expone Galván. “Esto puede ser algo difícil de llevar, porque la persona asexual sentirá a menudo la sensación de tener que contentar su pareja, aun sin desearla, por lo que al verse en la obligación de hacerlo, se pueden acabar generando sentimientos negativos y de repudia hacia su propia pareja”.

Aun así, Ortiz cree que el sexo dependerá de cada persona: muchos asexuales no tienen problemas en mantener relaciones sexuales con personas con las que les une una fuerte conexión”. Aunque también advierte de que “es vital que no haya presiones en este ámbito”.

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Saludos desde Argentina

martes, 13 de junio de 2017

¿Quiénes son los demisexuales?

Hoy les traigo un artículo publicado en la revista Semana el 31 de Mayo de 2017.

En el amplio espectro de la diversidad sexual, este grupo de personas se caracteriza por buscar fuertes lazos emocionales antes de tener relaciones íntimas. Expertos consultados por Semana.com explican esta tendencia.



No es sorpresa para nadie la diversidad que ha salido a flote cuando se habla de orientaciones sexuales. Sin embargo, en variedad de opciones, los asexuales, y con ellos los demisexuales, han aparecido sin hacer mucho ruido. En cuanto a los primeros hay que aclarar que no se trata de un celibato, sino de la decisión de no tener sexo porque no les interesa. Los demisexuales, en cambio, solo sienten atracción sexual cuando ya han construido afecto hacia la otra persona, y rara vez demuestran interés por el sexo que el promedio.

Este vínculo emocional que deben construir para poder sentir atracción sexual varía dependiendo de cada persona, pero no quiere decir que la conexión emocional va a garantizar que exista esta atracción. Muchos de los demisexuales buscaron información en internet, dado que no existen estudios específicos que traten el tema. Otros más encuentran un apoyo en varios videos de YouTube hechos por adolescentes de habla inglesa en la que explican su orientación. En América Latina ya hay un grupo en Facebook para el mismo fin y que cuenta con 1.850 miembros.

“He tenido relaciones amorosas y había creado un vínculo fuerte, pero no tuve sexo. Eso sí, me parece importante primero conocer a la persona y amarla antes de tener una relación sexual. Supe hasta hace poco que existía propiamente ese concepto y creo que sí me podría identificar así”, dice Mónica*, estudiante de Derecho.

Según la Red para la Educación y la visibilidad de la Asexualidad de España existen modelos hipotéticos de la sexualidad que facilitan una explicación sobre esta orientación. Para el caso de los demisexuales no existe una atracción primaria, que hace referencia a la información que encuentra la persona al instante, como su físico o su olor. Pero sí existe una atracción secundaria, aquella que se desarrolla con el tiempo y que va ligada a la conexión emocional.

“En realidad estamos hablando de fenómenos que están pasando hoy desde la perspectiva de género, entonces necesitamos abrir el abanico sobre lo que es la sexualidad y la emocionalidad desde la sexualidad. La demisexualidad se caracteriza entre los 13 a los 25 años, siendo más notoria en adolescentes”, dice Carolina Guzmán, psicóloga terapeuta y sexóloga quien ya tiene dos casos aquí en Colombia.

Guzmán aclara que se habla del tema demisexual no porque sea una confusión en la orientación sexual sino que cuando las personas están desarrollando una orientación se sienten atraídas por cómo es la persona. Respecto a esto afirma que no es que sea exclusiva una atracción por el amor, que puede ser, sino más por las cualidades con las que pueden idealizar al otro. “Se preguntan: ¿Le gusto? ¿Piensa en mí? Y se hacen fantasías, no necesariamente eróticas”, dice la psicóloga.

“Tuve sexo con algunos de mis exnovios, pero lo hacía más que todo por satisfacerlos, porque en realidad a mí nunca me había interesado tener relaciones sexuales, solo con uno de ellos me sentí cómoda y fue porque creo que había más confianza, fue algo raro y me sentí muy confundida”, cuenta Laura* estudiante de Comunicación.

Según Demisexuality Resource Center, un portal creado para brindar información acerca de esta identidad, los sentimientos frente al sexo pueden variar en cada persona, por lo que es difícil establecer una aclaración al respecto.

El mismo portal establece que es necesario para esa comunidad la existencia de la etiqueta para que se cree un sentido de comunidad y estas personas descubran un apoyo entre ellos mismos. Esta identidad ha cobrado fuerza en Estados Unidos y Europa, en donde ya se conocen sus símbolos de orgullo, como la bandera con los colores negro, gris y blanco que representan a los asexuales, demisexuales y alosexuales respectivamente. El púrpura y el triángulo representan a la comunidad.

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Saludos desde Argentina!

miércoles, 24 de mayo de 2017

¿Qué es la asexualidad?

Artículo publicado en el sitio web AVENITAS, por Siwatl tleokoyani el 23 de Mayo de 2017

Pa’ la gente que pregunta sobre mi orientación sexual ahí les va pero pongan atención .
Soy asexual con una conducta sexual evidente, sexopositivo con inclinaciones demi/pan/bi románticas (como más les guste), que tiene más prácticas sexuales que sus amigues alosexuales (sexuales) con hombres y mujeres cis/trans/no binarixs por lo que implica el contexto del acto y no el acto en sí o por impulsos sexuales (porque biológicamente no hay nada distinto en mí).

La asexualidad es la no atracción sexual (hay otro tipo de atracciones). Asexualidad no es la decisión de no tener sexo (porque yo decido sí tenerlo), no es celibato ni que NO haya llegado la persona indicada, ni es causado por traumas sexuales.
Si se perdieron y tienen preguntas dejen sus comentarios aquí (sean serixs).

¿Qué es la asexualidad?

Es no sentir atracción sexual.

Existen mitos sobre las personas asexuales y ahí la importancia de hacernos visibles. La asexualidad suele confundirse con el repudio, el asco, la impotencia sexual, los traumas sexuales, el celibato, la abstinencia, falta de libido, problemas hormonales, el no placer sexual, la antisexualidad o las creencias morales-religiosas que perciben el acto sexual como malo o sucio.



Las personas asexuales tenemos distintas formas de vivir nuestra asexualidad y regularmente nos identificamos cuando conocimos esta orientación sexual, así que si para nosotrxs es difícil entender qué es eso que no sentimos y que creímos estaba mal en nosotrxs por las presiones sociales de nuestros contextos hipersexualizados, para ustedxs, las personas alosexuales (quienes sí sienten atracción sexual) es aún más complicado entender la no atracción sexual porque nos educaron para creer que todas las personas tenemos ese interés y que la libertad de lxs cuerpxs y el amor llegan a su máxima expresión en los actos eróticos.

Una forma de entender la asexualidad es la siguiente:

Las personas bisexuales sienten atracción sexual por hombres y mujeres.
Las lesbianas son mujeres que sienten atracción sexual por otras mujeres.
Lxs pansexuales sienten atracción sexual por las personas sin importar su sexo-género.

Lxs heterosexuales sienten atracción sexual por las personas del sexo contrario.

Lxs asexuales no sienten atracción sexual por las personas.

La libido o impulsos sexuales no están dirigidos a otrxs. Es decir, una mujer lesbiana no siente atracción sexual por hombres (es asexual hacia los hombres), una persona heterosexual no siente atracción sexual hacia las personas de su mismo sexo (las mujeres heterosexuales son asexuales hacia las mujeres y los hombres heterosexuales son asexuales hacia los hombres).

Que las personas no sintamos atracción sexual hacia otrxs no significa que no podamos enamorarnos o tener contacto físico, erótico o sexual con otrxs o que esos actos no vayan a ser satisfactorios. Una persona heterosexual puede disfrutar del acto sexual con una persona de su mismo sexo sin sentir atracción sexual porque el placer es una reacción de lxs cuerpxs. Lo mismo ocurre con las personas lesbianas u homosexuales al tener experiencias sexuales placenteras con personas del sexo contrario sin que esto tenga que ver con la atracción sexual.

El deseo sexual no es atracción sexual.

El deseo es querer disfrutar del erotismo. La atracción sexual va dirigida a alguien. Hay personas asexuales que no sentimos deseos sexuales y otras que sí y las satisfacemos con masturbaciones porque no es necesario el contacto con lxs otrxs.

La asexualidad no tiene relación con las conductas sexuales. Los comportamientos sexuales varían en cada persona por sus ideas, creencias, contextos y/o educación.

Dentro de la comunidad asex cada persona vive su orientación de forma distinta, lo que nos identifica es que no sentimos atracción sexual. Y las experiencias sexuales pueden ser o no ser placenteras, podemos o no estar sexualmente con otrxs, podemos o no repudiar el sexo, podemos o no tener parejas sexuales, podemos o no enamorarnos pero eso dependerá de cada persona como en cualquier otra orientación sexual.

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Saludos desde Argentina!

domingo, 27 de diciembre de 2015

Asexualidad por Baikal-B

Hoy les traigo un artículo escrito por Baikal-B, publicado en un Blog dentro del proyecto Avenitas el 19 de diciembre de 2015... como le comenté a ellos, me fascinó la idea de explicar nuestra "incapacidad" a partir de la alegoría del daltonismo ya que, si bien he escuchado millones de comparaciones con comidas, creo que en este caso, el factor biológico de inmanencia al sujeto lo hace aún más productivo... ser asexual no es algo que se elige, es una orientación, una forma diferente de ver el mismo mundo que nos rodea a todos.



Daltonismo sexual



Si las atracciones fueran colores, los asexuales serían daltónicos para el color sexual. Podrían ver otros colores, atracciones, como el romántico o el estético. Pero si les preguntaran por el color sexual, ellos no sabrían responder. No lo ven. Y no es ni bueno ni malo, ni mejor ni peor. Los daltónicos simplemente lo son.
Como asexual, la atracción sexual me resulta ajena y a veces recurro a esta metáfora de la deficiencia visual para situarme. Al parecer debe de existir un color estupendo y maravilloso que entusiasma sin excepción.Todo el mundo quiere tener alguna prenda de esa tonalidad porque es deslumbrante y sin igual. Sin embargo, yo no. Me enseñan camisetas de ese color inexpresable y no me llaman la atención. Me parecen sosas, insulsas. No veo qué tienen de increíble, maravilloso y deslumbrante. Para mí son de una tonalidad anodina y aburrida.
Yo no veo ese color tan fantástico.
La gente se sorprende de que no me interese por esas prendas y que no las vista. Si es que es imposible que no puedan gustarme. Y tal vez tengan razón. Si viera ese color quizá también me encantara. Pero es que soy daltónica y no lo puedo ver.
Por más camisetas, pantalones, chaquetas que me enseñen no van a conseguir nada. Por más que me cuenten todas sus bondades. Por más que me insistan que me pruebe alguna prenda, que lo que pasa es que no me lo he visto puesto y cómo me quedaría.
No lo entienden. Aunque me llegara a sentar bien la ropa de ese color inexpresable, para mí seguiría siendo de una tonalidad anodina y aburrida. Para mí seguiría siendo una ropa sin interés y que llevaría sin ganas. Atracciones, colores, daltonismo. Los daltónicos no son diferentes, ven diferente. Y tan sólo en algunas tonalidades. Los asexuales no somos diferentes, vemos diferente. Y tan sólo en algunas tonalidades.

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Espero hayan disfrutado el artículo tanto como yo
Saludos desde Argentina!

sábado, 28 de noviembre de 2015

Asexualidad: ¿Qué dicen algunos expertos?

Sandra Lustgarten, psicóloga y sexóloga:
“Ser asexuado es una orientación sexual, tienen las mismas necesidades emocionales que otras personas. En el caso de los deseos en las personas asexuadas tienden hacia otra modalidad de intimidad que no es la sexual. Incluso, muchos sienten atracción pero no sexual. Algunas personas pueden vivir así  toda su vida. No conectan el amor y el sexo y muchos sienten la atracción como si disfrutasen de una obra de arte. Pueden tener relaciones amistosas para llenar la ausencia de interés en el sexo o buscar pareja con las mismas características de conducta”
“En muchos casos se ha comprobado la posibilidad de que  ésta conducta pudiera disolver el vínculo de la pareja. En algunos casos se puede solucionar trabajando en terapia con la pareja indicando o sugiriendo modos de encuentro para mejorar la intimidad, ejercicios específicos que tienden a lograr el disfrute a partir de reconocer la sensibilidad en el cuerpo”
“Por supuesto que se puede vivir sin tener relaciones sexuales. De hecho, muchas personas no las tienen y se autosatisfacen, pero entendamos que los asexuados pueden tenerlo aunque no se sientan impulsados a hacerlo”
Victoria Alfaro, Médica Sexóloga, Miembro Titular de la Sociedad Argentina de Sexualidad Humana:
“Quienes se auto-designan asexuales mantienen una especie de acuerdo con sus pares de ser compañeros desde el respeto y cariño, -como mucho pueden sentir atracción romántica- y en cuya convivencia el sexo entendido desde una relación coital-erótica-genital no tiene cabida”, sostiene 
Geri Rich Jones cantante y fundadora de la Sociedad  Asexual Americana:
“Siempre me desconcertó la excesiva importancia que se le otorga al contacto físico, así que al conocer a personas semejantes me sentí muy aliviada”, expresó hace unos años. Rich confesó que su primer novio la abandonó por culpa del sexo y eso le hizo muchísimo daño. “La única vez que lo intentamos sentí muchísimo asco y eso no varió en absoluto, así que dudo que se trate de algo temporal. Simplemente, nací asexual, nunca me acosté con nadie y no creo que vaya a cambiar a estas alturas”.
Patricio Gómez Di Leva, psicólogo y sexólogo:
"Las personas que se definen a sí mismas como asexuales no lo viven como un problema, a diferencia de las personas que consultan por bajo deseo sexual y para las cuales si es un problema. Es importante diferenciar la asexualidad de lo que es una fobia sexual. En el caso de la fobia sexual aparece un miedo irracional e imposible de manejar vinculado con la sexualidad, a diferencia de las personas que se definen como asexuales, que no sienten rechazo ni temor por el sexo”.
“Se puede vivir sin tener relaciones sexuales, y no necesariamente tiene consecuencias negativas para la persona. El problema son los casos en los que la falta de actividad sexual tiene que ver con la represión de la misma, en general a raíz de situaciones altamente traumáticas, que bloquearon el desarrollo de su sexualidad en algún momento de la vida"
David Jay fundador de la Asexual Visibility and Education Network, una comunidad que se dedica a entregar apoyo, legitimar y mejorar la autoestima de quienes se sienten asexuados. Y de la red de educación AVEN:
“La gente asexual tiene las mismas necesidades emocionales que cualquier otra persona, e igual que en la comunidad sexual, los asexuales satisfacen esas necesidades de diferentes maneras. Alguna gente asexual está más feliz sola, otros están más felices con un grupo de amigos íntimos. Otros tienen el deseo de formar relaciones emocionales o amorosas, y buscan a alguien con quien formar una pareja estable. Una persona asexual puede formar una pareja con una persona sexual igual que con otra asexual. Muchas personas asexuales sentimos atracción por otras personas, pero no la necesidad de responder sexualmente a esa atracción. En lugar de eso, sentimos el deseo de conocer a alguien y de acercarnos a ese alguien de la manera que sea mejor para nosotros”
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Como verán, he estado algo perdida, pido disculpas, pero la vida fuera de Internet también tiene sus complicaciones.
Espero le hayan interesado estas opiniones. Nos vemos!

lunes, 16 de noviembre de 2015

¿Sexo? No, gracias

Publicado el 19 febrero de 2015 por Bárbara Paula Groba en Breves Noticias, Miscelánea.

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"Estamos inmersos en una sociedad híper sexual, el sexo está en todos lados, en la televisión, en las revistas, en la calle y cada vez es todo más explícito y exacerbado. No obstante, hay personas que no se sienten identificadas con el sexo en la más mínimo y que no tienen ningún tipo de interés en tenerlo: ellos son los asexuales.
“Aproximadamente el 1% de la población son asexuales y pueden manifestarse de dos formas: aquellos que carecen completamente de deseo sexual y por lo tanto no se ven atraídos sexualmente por otros, y quienes tienen algún nivel de deseo sexual, pero que no conectan con el deseo sexual del otro, por lo que tampoco se ven atraídos por otras personas” explica Tony Bogaert, profesor del Departamento de Psicología de la Universidad Brock, de Canadá. Generalmente los individuos que no tienen deseo sexual con el otro suelen practicar la masturbación. Esta minoría quiere ser reconocida como la cuarta orientación sexual.
Ellos sostienen que nacen así, que es su forma de ser, que no es algo que cambie con el tiempo y por eso no hay que confundirlos con aquellos que sí tuvieron deseo sexual y tuvieron una disminución en su libido sexual debido a que en este caso sí habría que consultar con un especialista.
No quieren ser definidos como enfermos ni catalogadas con diagnósticos médicos como deseo sexual hipoactivo o trastorno por aversión al sexo. A su vez rechazan interpretaciones psicológicas que explican su situación como por ejemplo: represión, sublimación o desplazamiento del deseo hacia otros objetivos.
Sabrina Canessa, que es asexual y arromántica es decir no sólo no tiene deseos sexuales sino que tampoco quiere formar vínculos románticos, integra la Red para la Educación y la Visibilidad de la Asexualidad en Argentina, junto a otro centenar de asexuados, cuya edad varía entre los 20 y los 30 años. “Esto no es una enfermedad. Simplemente no nos interesa, no nos da curiosidad, no nos sentimos atraídos por el sexo. Tampoco es que lo repudiamos o que lo odiamos”.
Johanna Villamil, coordinadora de la rama iberoamericana de AVEN destaca: “La palabra asexual es un poco rara, confusa, se piensa que va en contra de lo sexual, que es antisexual, cuando en realidad es otro camino u otra opción dentro de la sexualidad misma”. Por eso quieren buscar redefinir el término para uno que se adapta más a su situación.
Según especifica el doctor Raúl Paredes, director del Instituto de Neurología de la Universidad Autónoma de México: “Es una variabilidad sexual y no un problema físico o con el deseo. Así como unos son extremadamente sexuales, otros no lo son”.
Canessa aclara “En el caso de las mujeres no se trata de frigidez ni tampoco de impotencia, en el caso de los hombres, porque ambos sexos tienen las mismas capacidades físicas que cualquier persona con una sexualidad activa. Ellas pueden excitarse y ellos tener erecciones, sólo que el orgasmo no les parece “la gran cosa”. No sienten deseo por el placer sexual”.
El problema puede surgir cuando quieren formar pareja con alguien que no es asexual, que suelen ser la mayoría de las personas. En este caso en general los asexuales suelen establecer acuerdos de tener relaciones sexuales sin placer pocas veces durante la relación ,utilizar juegos previos como coqueteos y seducción sin penetración o permitirle al otro estar con otras personas sexualmente."


viernes, 23 de octubre de 2015

¿Cómo percibimos la Asexualidad?


Esta es una encuesta realizada por estudiantes de 3er año medio, abordando el tema de la Asexualidad.

Es realizada a 3 grupos etarios, un total de 16 personas. Se les aplicó un cuestionario creado previamente por los estudiantes.

Realizada y publicada en el año 2013
Música por Jinja Safari

Me interesó traer este video porque más allá de los subtítulos difíciles de leer XD , creo que muestra muy bien por qué los asexuales tenemos que estar informando y difundiendo.

Es la falta de educación lo que genera rechazo, el no conocer lo que se tiene enfrente. La auto marginación se da por la falta de entendimiento y el miedo que ésto pueda llegar a generar en las personas más cercanas.






Saludos desde Argentina!

miércoles, 14 de octubre de 2015

¿Cómo es la vida de un asexual?

Publicado en "Ya era hora: espacio para que todo pueda ser hablado" el 29 de Enero de 2012.
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Jenni Goodchild, una estudiante británica de 21 años, afirma que no tiene orientación sexual ni experimenta deseos sexuales. Es lo que se considera una asexual.
Pero en una sociedad cada vez más sexualizada, ¿cómo se puede vivir siendo asexual? "Para mí esto básicamente significa que no puedo mirar a la gente y pensar 'mmm... sí, quiero tener relaciones sexuales contigo', eso no me ocurre", explica Jenni. La estudiante de Oxford es una de lo que se calcula es un 1% de personas en el Reino Unido que se identifican a sí mismas como asexuales.
La asexualidad es descrita como una orientación y se diferencia del celibato porque éste último es una elección. "La gente me pregunta que si no lo he probado, ¿cómo puedo saber lo que es?", dice Jenni.
"Bueno, si eres heterosexual y no has tenido sexo con alguien que es de tu mismo género, ¿cómo puedes saber que no te gustará una relación homosexual?". 
"Simplemente si no estás interesado, no estás interesado, independientemente de si lo probaste o no", agrega.
Tal como señala la Red de Visibilidad y Educación de la Asexualidad (AVEN), la principal comunidad virtual de las personas asexuales, las necesidades emocionales varían ampliamente en estas personas, igual que ocurre en una comunidad "sexual". Hay diferencias, dice Mark Carrigan, experto de la Universidad de Warwick, por ejemplo entre los asexuales románticos y los asexuales no románticos.

Diferencias


"Los no románticos no tienen ninguna atracción romántica, así que en muchos casos no desean ser tocados ni tener ningún tipo de intimidad física", dice Carrigan. "Los asexuales románticos no experimentan atracción sexual pero sí experimentan atracción romántica. Es decir, buscan a una pareja y aunque no le responden sexualmente, sí desean sentirse más cercanos a esa persona, saber más de ella, compartir cosas con ella".
Jenni se describe como heteroromántica. Y aunque no tiene interés en el sexo, sí se siente atraída a la gente y mantiene una relación con Tim, de 22 años. Tim, sin embargo, no es asexual. "Mucha gente me dice que soy egoísta por mantenerlo en una relación en la cual no obtendrá lo que desea y que debería salir con alguien igual a él", cuenta Jenni.
"Pero Tim parece bastante feliz, así que creo que él debe ser quien decida".
Tim, por su parte, dice estar contento, conociendo a Jenni y centrándose en los aspectos románticos de su relación. "La primera vez que ella mencionó que era asexual, pensé'¡qué raro!'", recuerda Tim. "Pero después aprendí que no debía hacer suposiciones sobre lo que eso significaba". "Nunca he estado obsesionado con el sexo. No soy de los que sale en las noches para buscar a alguien con quien tener relaciones sexuales. Sé que eso es lo que hacen muchos, pero a mí eso no me preocupa". Jenni y Tim no están totalmente exentos de contacto físico porque se abrazan y besan para expresar el afecto que se tienen.
La asexualidad ha sido tema de muy pocos estudios científicos, lo cual ya llevado a especular porqué algunas personas no sienten atracción sexual. "Hay individuos que definitivamente lo ven como un trastorno y que piensan que si hubiera medicamento 'lo arreglarían', o que debería someterme a una prueba hormonal" señala Jenni. "Y también hay gente que incluso va más alla, que preguntan si alguna vez fui abusada siendo niña lo cual honestamente no es una pregunta apropiada. Porque además, no fui abusada". "Pero existe la creencia de que algo está mal en tí", agrega.


Poco entendida


El profesor Carrigan sugiere que la falta de estudios científicos está vinculada al hecho de que hasta antes del lanzamiento de AVEN no existía una comunidad asexual. "Fue hasta el 2001 cuando la gente pudo comenzar a definirse a sí misma como asexual". El experto subraya que no debe confundirse a la asexualidad con un trastorno que provoca una falta de deseo sexual en la gente. "Ha habido muchas investigaciones sobre el trastorno de deseo sexual hipoactivo (o inhibido), que es un trastorno clasificado como de la personalidad", señala el experto. "Es cuando un individuo no experimenta atracción sexual y esto le causa sufrimiento". "Y ha habido mucha gente que posteriormente fue definida como asexual pero que antes se le había clasificado con el trastorno", agrega.
Todavía, sin embargo, no se logra tener un entendimiento apropiado de lo que es la asexualidad. La doctora Pam Spurr, experta en relaciones y conducta sexual, admite no haber recibido muchas consultas sobre asexualidad. "En las contadas ocasiones cuando me han preguntado sobre esto, la gente a menudo se torna increíblemente hermética porque es un tema muy raro", dice.
Agrega que la gente se siente incómoda hablando sobre sus impulsos sexuales, ya sean altos o bajos, pero que la asexualidad en sí misma no es un tema que haya sido ampliamente discutido.


¿Cambio para los "sexuales"?


La cuestión que fascina a Mark Carrigan es qué efecto tendrá en el futuro una comunidad asexual visible en las personas que no son asexuales. "Por ejemplo, antes de que hubiera homosexuales visibles no había un concepto de heterosexualidad", explica el experto. "Fue sólo hasta que la gente comenzó a llamarse homosexual cuando tuvo sentido hablar o pensar de la heterosexualidad".
"Si es cierto que hasta el 1% de la población es asexual y cada vez más gente está consciente de ello, ¿habrá un cambio en la forma como la gente 'sexual' piensa en sí misma?". "Porque por ahora no tenemos realmente una buena palabra que pueda describir a la gente que no es asexual" señala Mark Carrigan. (bbc.co.uk)